La enfermedad renal crónica (ERC) es una condición progresiva e irreversible en la que los riñones pierden su capacidad de filtrar la sangre de manera adecuada. Este deterioro conduce a la acumulación de toxinas y líquidos en el organismo, afectando múltiples sistemas. Se considera crónica porque persiste durante más de tres meses y no se resuelve espontáneamente. Es un problema de salud pública mundial, con millones de personas afectadas y un impacto significativo en la calidad de vida.





